“Un aguador de la India tenía dos grandes vasijas, que colgaban de un palo y que llevaba en los hombros cada día. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba todo el agua durante el trayecto desde el arroyo hasta la casa de su patrón.A lo largo de muchos años esto fue así; la vasija perfecta estaba muy orgullosa, pues conseguía transportar todo el agua. Pero la pobre vasija agrietada estaba avergonzada de su imperfección: sólo podía retener la mitad del agua. Un dia, la tinaja quebrada le habló al aguador: Leer el resto de esta entrada »
Archivos para Cuentos
LA NIÑA DE LA CAJA DE CRISTAL
En nuestro pueblo vivía una maravillosa y pequeña muchacha. Era tan
delicada, que su preocupada madre la encerró en una caja de cristal. Esta caja
debía proteger a la niña del viento y de la lluvia, de la enfermedad y de todo
peligro. Ni el menor polvillo podías tocar su blanco vestido, ninguna palabrota
ofender su oído. La buena madre quería proteger a su hijita de toda maldad del
EL CUENTO
Un abuelo y su nieto se encaminaron un día a una aldea vecina para visitar a unos familiares, por lo que se acompañaron de un borrico a fin de hacer más llevadera la jornada. Iba el muchacho montado en el burro cuando al pasar junto a un pueblo oyeron: Leer el resto de esta entrada »
CUENTO
La dificultad de aprender verdaderamente
En cierta ocasión, un hombre de gran erudición, fue a visitar a un anciano que estaba considerado como un sabio.
Llevaba la intención de declararse discípulo suyo y aprender de su
conocimiento. Cuando llegó a su presencia, manifestó sus
pretensiones pero no pudo evitar el dejar constancia de su condición
de erudito, opinando y sentenciando sobre cualquier tema a la menor
ocasión que tenía oportunidad. En un momento de la visita, el sabio
lo invitó a tomar una taza de té. El erudito aceptó, aprovechando
para hacer un breve discurso sobre los beneficios del té, sus
distintas clases, métodos de cultivo y producción. Cuando la
humeante tetera llegó a la mesa, el sabio empezó a servir el té
sobre la taza de su invitado. Inmediatamente, la taza comenzó a rebosar,
pero el sabio continuaba vertiendo té impasiblemente, derramándose
ya el líquido sobre el suelo.
-¿Qué haces insensato?
-clamó el erudito-. ¿No ves que la taza ya está llena?
-Ilustro esta situación
-contestó el sabio-. Tú, al igual que la taza, estás ya lleno de
tus propias creencias y opiniones. ¿De qué te serviría que yo
tratara de enseñarte nada?
EL TARRO
Un profesor en su clase de Filosofía, sin decir palabra, cogió un frasco grande y vacío de mayonesa y lo llenó con pelotas de golf.
Luego preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno y ellos estuvieron de acuerdo en decir que si.
De nuevo, sin decir nada, el profesor cogió una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de mayonesa..
Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf.
El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno y ellos volvieron a decir que si. Leer el resto de esta entrada »
CUENTO DE LA SEMANA.
LA GRULLA AGRADECIDA.
Erase una vez había un joven que vivía solo en una casita al lado del
bosque. De regreso a casa durante un día de invierno bastante
nevoso, oyó un ruido extraño. Se puso a caminar hacia un campo
lejano de donde venía el sonido, y allí descubrió una grulla tumbada sobre la nieve llorando de dolor. Una flecha incada en la ala
tenía, pero el joven, muy cariñoso, se la quitó con mucho cuidado.
El pájaro, ya libre, voló hacia el cielo y desapareció.
El hombre volvió a casa. Su vida era muy pobre. Nadie le visitaba, pero esa noche a la puerta sonó un frap-frap-frap. “¿Quién será,
a esta hora y en tanta nieve?” pensó él. ¡Qué sorpresa al abrir la puerta y ver a una mujer joven y bonita! Ella le dijo que no podía encontrar su camino por la nieve, y le pidió dejarla descansar en su casa, para lo cual él fue muy dispuesto. Se quedó hasta el amanecer, y también el día siguiente.
Tan dulce y humilde era la mujer que el joven se enamoró y le pidió ser su esposa. Se casaron, y a pesar de su pobreza, se sentían alegres. Hasta los vecinos se alegraban de verlos tan contentos. Pero el tiempo vuela y pronto llegó otro invierno. Se quedaron sin dinero y comida, tan pobres como siempre. Leer el resto de esta entrada »
Cuento de la semana: “LOS COSMONAUTAS”
LOS TRES COSMONAUTAS
Umberto Eco

Había una vez la Tierra. Y había una vez Marte. Estaban muy
lejos el uno del otro, en medio del cielo, y alrededor había
millones de planetas y galaxias. Los hombres que habitaban en la
Tierra querían llegar a Marte y a los otros planetas. ¡Pero estaban
tan lejos!.
De todos modos se pusieron a trabajar. Primero lanzaron
satélites que giraban dos días alrededor de la Tierra y luego
regresaban.
Después lanzaron cohetes que daban vueltas alrededor de la
Tierra, pero en vez de regresar, al final huían de la acción
terrestre y partían hacia el espacio infinito. Leer el resto de esta entrada »
Cuento de la semana: “Niños del mundo que piden no quedarse solos”
CUENTO
DE LOS NIÑOS DEL MUNDO QUE PIDEN NO QUEDARSE SOLOS.
Un niño meditando en su oración, concluyó:
Señor,
esta noche te pido algo especial, convertirme en un televisor.
Quisiera ocupar su lugar.
Quisiera vivir lo que vive la tele de mi casa, es decir, tener una habitación
sólo para mí y unir a todos los miembros de la familia a mí
alrededor.
Ser tomado en serio
cuando hablo, convertirme en el centro de atención al que todos
quieren escuchar sin interrumpir ni cuestionar.
Quisiera sentir el cuidado especial que recibe la tele cuando algo no
funciona, y tener la compañía de mi papá cuando llega a casa
aunque esté cansado del trabajo y que mi mamá me busque cuando esté
sola y aburrida en lugar de ignorarme. Y que mis hermanos se peleen
por estar conmigo, y que pueda divertirlos a todos aunque a veces no
les diga nada.
Quisiera vivir la sensación de que lo dejen todo por pasar unos momentos a mi
lado.
Señor,
no te pido mucho, sólo vivir lo que vive cualquier televisor.
Cuento de la semana: “Los nadie”
*LOS NADIE*
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir
de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a
cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.
Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los
nadie la llamen,
aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie
derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre,
muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la
prensa local.
Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata.
*Eduardo Galeano*
SO-LI-DA-RI-DAD
Probablemente has oído hablar de teorías como ´´La Deriva Continental” o ´´La Tectónicade Placas”, pero… ¿y si yo te dijera que el estado actual de los continentes no tiene nada que ver con estas ideas? No me creerías, ¿verdad? Pues puedo asegurarte que es cierto y lo sé de buena tinta.
De pequeña mi abuelo acostumbraba a contarme leyendas e historias y, una de ellas, que ha ido transmitiéndose clandestinamente generación tras generación en mi familia, habla de la clave del movimiento de los continentes. Leer el resto de esta entrada »





