CUENTO

La dificultad de aprender verdaderamente

En cierta ocasión, un hombre de gran erudición, fue a visitar a un anciano que estaba  considerado como un sabio.
Llevaba la intención de declararse discípulo suyo y aprender de su
conocimiento. Cuando llegó a su presencia, manifestó sus
pretensiones pero no pudo evitar el dejar constancia de su condición
de erudito, opinando y sentenciando sobre cualquier tema a la menor
ocasión que tenía oportunidad. En un momento de la visita, el sabio
lo invitó a tomar una taza de té. El erudito aceptó, aprovechando
para hacer un breve discurso sobre los beneficios del té, sus
distintas clases, métodos de cultivo y producción. Cuando la
humeante tetera llegó a la mesa, el sabio empezó a servir el té
sobre la taza de su invitado. Inmediatamente, la
taza comenzó a rebosar,
pero el sabio continuaba vertiendo té impasiblemente, derramándose
ya el líquido sobre el suelo.

-¿Qué haces insensato?
-clamó el erudito-. ¿No ves que la taza ya está llena?

-Ilustro esta situación
-contestó el sabio-. Tú, al igual que la taza, estás ya lleno de
tus propias creencias y opiniones. ¿De qué te serviría que yo
tratara de enseñarte nada?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: